«Carabibneros y Estado de derecho» | Álvaro Pezoa
«Carabibneros y Estado de derecho» | Álvaro Pezoa
Sin seguridad no hay imperio de la ley, y sin ley solo impera el más fuerte. La muerte del cabo segundo Cristopher Aguilera deja al descubierto un Estado que falló en todos sus eslabones: un victimario que ya había sido detenido en abril, que permanecía de manera irregular en el país y que disparó un arma utilizada anteriormente contra las policías.
Proteger a quienes nos protegen no admite más dilaciones ni discursos; garantizar la seguridad y frenar la impunidad es la primera obligación que el país debe exigir a sus instituciones.