¿Se han preguntado qué son estas viviendas de “interés social”?
Bueno se supone que acercan a la población a sus centros de trabajo y que hace accesible la vivienda.
Pero en la práctica, esto es falso.
Las constructoras conchudamente te invitan a INVERTIR y de repente hasta ni vivir en estos lugares, lo que revienta a pedazos la residencialidad de los distritos.
Y no, esto no es solo un problema de San Isidro.