[Yoni]

un nuevo orden mundial
Fuente de la imagen: BBC

A fines de enero el recién nombrado Secretario de Estado estadounidense le dio una entrevista a la periodista y comentarista Megyn Kelly en su podcast The Megyn Kelly Show que dice mucho de las intenciones que tiene Donald Trump y su administración de cómo llevar adelante la política exterior de EEUU. Ésta es:


Videos realizados y subidos por Megyn Kelly. También los puedes ver acá.

Su transcripción se encuentra en la web del Departamento de Estado.

Varias cosas dijo, una de las más importantes es cuando le preguntan sobre el America First:

Bueno, así es como siempre ha funcionado el mundo. Los chinos harán lo que sea mejor para los intereses de China, los rusos harán lo que sea mejor para los intereses de Rusia, los chilenos harán lo que sea mejor para los intereses de Chile y Estados Unidos debe hacer lo que sea mejor para los intereses de Estados Unidos. Allí donde nuestros intereses coinciden, ahí es donde hay alianzas y asociaciones; allí donde no coinciden, ahí es donde el trabajo de la diplomacia es prevenir el conflicto y al mismo tiempo promover nuestros intereses nacionales y entender que ellos van a promover los suyos. Y eso se ha perdido.

Y creo que eso se perdió al final de la Guerra Fría, porque éramos la única potencia del mundo, así que asumimos esta responsabilidad de convertirnos en una especie de gobierno global en muchos casos, tratando de resolver todos los problemas. Y están sucediendo cosas terribles en el mundo. Las hay. Y luego están las cosas terribles que afectan directamente a nuestro interés nacional, y tenemos que volver a priorizarlas. Así que no es normal que el mundo simplemente tenga una potencia unipolar. Eso no… fue una anomalía. Fue un producto del final de la Guerra Fría, pero con el tiempo se iba a volver a un punto en el que se tendría un mundo multipolar, con múltiples grandes potencias en diferentes partes del planeta. Nos enfrentamos a eso ahora con China y, en cierta medida, con Rusia, y luego hay estados rebeldes como Irán y Corea del Norte con los que hay que lidiar.

Ahora más que nunca debemos recordar que la política exterior debe tener siempre como objetivo promover el interés nacional de Estados Unidos y, en la medida de lo posible, evitar la guerra y los conflictos armados, que hemos visto dos veces en el último siglo que han resultado muy costosos. Este año se celebra el 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. Creo que, si se observa la escala y el alcance de la destrucción y la pérdida de vidas que se produjo, sería mucho peor si tuviéramos un conflicto mundial ahora. Podría acabar con la vida en el planeta. Y parece una hipérbole, pero ahora hay varios países que tienen la capacidad de acabar con la vida en la Tierra. Por eso tenemos que trabajar muy duro para evitar los conflictos armados tanto como sea posible, pero nunca a expensas de nuestro interés nacional. Así que ese es el delicado equilibrio.

Así que creo que si volvemos a ese punto, ahora podemos tener un marco con el que analizar no sólo la diplomacia, sino también la ayuda exterior y con quién nos alinearíamos y el retorno del pragmatismo. Y eso no significa abandonar nuestros principios. No soy un fanático ni un partidario entusiasta de algún horrible violador de los derechos humanos en algún lugar del mundo. Del mismo modo, la diplomacia siempre nos ha exigido, y la política exterior siempre nos ha exigido, que trabajemos en pos del interés nacional, a veces en cooperación con personas a las que no invitaríamos a cenar o personas que no necesariamente querríamos que nos dirigieran. Así que eso es un equilibrio, pero es el tipo de equilibrio pragmático y maduro que debemos tener en política exterior.

Quizás un poco paja, pues lo del interés nacional es un concepto muy vago y cada élite nacional lo entiende a su conveniencia. A veces le conviene también a la gente a las que gobierna, sí, pero no es un requisito. Para Putin es de interés nacional tener a sus vecinos sojuzgados a él para que le sirvan a Rusia como un escudo contra una hipotética invasión de la OTAN. Para Trump, el reducir el déficit comercial de EEUU a toda costa así sea degradando el dominio del dólar estadounidense.

Lo importante de la entrevista a Rubio es el párrafo resaltado donde, como pocas veces ha hecho un Secretario de Estado estadounidense, no se refiere a Occidente entendida como la alianza de EEUU y los países europeos como los garantes de la paz sino sólo a EEUU como el dueño del circo. Algo que siempre fue evidente después de la caída de la mayoría de los socialismos reales, pero que las administraciones estadounidenses solían tratar de matizar con la narrativa del multilateralismo basado en el Fin de la Historia fukuyamiano. Pues bien, acaso esta narrativa haya llegado a su fin cuando implícitamente acepta que van a tener que compartir el mundo, por lo menos con Rusia y China.

Compartirlo… o repartirlo. La forma cómo está llevando Trump la negociación con Putin para poner fin a su guerra con Ucrania, menospreciando a los líderes ucranianos y europeos, parece apuntar a lo segundo. ¿El Nuevo Orden Mundial será que las mayores potencias del Norte Global reediten la Conferencia de Berlín de 1884 pero ahora no sólo limitándose a África? No sé, pero si Putin consiguiera si no todas sí la mayoría de sus exigencias, yo lo vería como el primer capítulo de una nueva dinámica en esa dirección. Queda ver cómo incluirían a China en la ecuación, siendo como es la obsesión de Trump, su verdadero enemigo a vencer.

No puedo alegrarme de que EEUU pierda poder, porque es obvio qué rebanadas le tocarían de la torta: toda América Latina. Algunos cínicos o interesados pueden decir que no cambia nada, pero no es así, sí que cambia.

ESTADO DE RELACIÓN: ES COMPLICADO

Recapitulo. Cuando EEUU recién se estaba haciendo un lugar como potencia su presidente (de  1817 a 1825) James Monroe lanzó su proclama «America for the americans«. Con una consigna así de ambigua, pues los EEUU denominan America sólo a su país y The Americas a todo el continente, ¿significa que sólo se refiere a que no aceptarían injerencias extranjeras en su territorio? ¿Que Europa u otra potencia no debían tener colonias en el continente? ¿Que el continente es el territorio y Destino Manifiesto de EEUU? La Doctrina Monroe, aislacionista, se vendía como lo segundo, apoyando a las nacientes naciones hispanoamericanas, pero siempre quedó la sospecha por lo tercero, expresada por toda una serie de intervenciones de los estadounidenses.

Estas tuvieron etapas. La primera fue para expandirse hasta el Pacífico a costa de México. Asegurarse las rutas comerciales del Caribe y el libre y seguro tránsito del recientemente construido Canal de Panamá, por el cual mutilaron a Colombia, habría sido la segunda. Y ya después de la Segunda Guerra Mundial combatir la expansión del comunismo en el hemisferio, por lo cual nos llenamos de hijos de puta funcionales que nos prevenían de caer con otros hijos de puta que se temían que podrían ser aún peores. Esa fe la tercera.

Pero cuando la URSS cayó y con ella el comunismo como opción política real, reducida más o menos sin revisar a su mínima expresión en ciertos países aislados, y en el resto reformuladas sus políticas económicas hasta parecerse más al capitalismo de lo que podían reconocer, al mismo tiempo las élites estadounidenses les retiraron su apoyo a los mismos dictadores latinoamericanos que encumbraron. Ya no los necesitaban, ahora les convenía más la democracia, o por menos eso decían. Incluso cuando esa democracia permitía llegar al poder a una izquierda reciclada no lo vieron como la amenaza existencial de antaño. Quizás les incomodaran ciertas narrativas injuriosas y expropiaciones, pero sentían la disidencia controlada. Sabían que les podían hacer ofertas que no podían rechazar, y siempre estaba la opción del péndulo electoral. Cuba seguía allí y ya se habían acostumbrado, más fácil era simplemente esperar hasta que el régimen se secara en el árbol. No había posibilidad de otra Cuba.

En esta nueva etapa, ni la autocracia chavista era preocupación real, por más discursos antiimperialistas y socialistas que hiciera el Comandante. Seguían comprándoles petróleo y a lo mucho abrieron procesos a algunos dirigentes cuando les encontraron relación con el gran tema que sí le preocupa a EEUU con respecto a Latinoamérica: el tráfico de drogas. Mientras mantuvieran mínimas formas de la democracia liberal, les dejarían pasar como dejaron pasar a Alberto Fujimori en Perú. Como dije más arriba, la élite de EEUU se había comprometido con la democracia, al menos de palabra.

Sólo después de que esas mínimas formas democráticas fueron abandonadas por el sucesor de Hugo Chávez, Nicolás Maduro, la diplomacia estadounidense dio un giro completo. Podían aceptar algo de opresión estatal, triquiñuelas electorales diversas, pero por sus compromisos tenían límites y el chavismo los había cruzado. Por ello implementaron las primeras sanciones que realmente afectaban la vida del país.

Sin embargo debemos de recordar que todo era por atender a su narrativa de país garante de la democracia y el estado de derecho, el orden occidental de la época post Guerra Fría. Cualquier solución tenía que compartir la misma narrativa. Al menos eso era hasta que Donald Trump ganó las elecciones el año pasado de manera aplastante obteniendo el control de las dos cámaras legislativas, algo que no pudo en su primer mandato.

Donald Trump ya no le interesa guardar las formas, quiere jalar agua para su molino sin importarle apoyar a autócratas y enfrentarse a las democracias aliadas de Occidente. Está dispuesto a chantajear con el acceso a su mercado, es proteccionista, su norte es lo que él considera el interés nacional de EEUU, y ahora su interés es salirse de la guerra en Ucrania para concentrarse en el Indopacífico y China. Si lo logra, dejando a Zelensky sin apoyo, ¿qué hará después? No podemos estar seguros, la Era Trump es la incertidumbre más absoluta.

Viendo que la mayor parte de Latinoamérica tiene como su principal socio comercial a China, ¿no podría intentar lo que hicieron sus antecesores en la Guerra Fría, pero ya no apoyar dictaduras militares sino autocracias afines que rompan sus acuerdos con los chinos? Para él todo son negocios, la democracia no tiene flujo de caja.

Estamos en una disyuntiva.  No podemos hacer como si EEUU  no existiera. Como fuente de inversiones y destino de exportaciones siempre debemos de tomarlos en cuenta en nuestras políticas exteriores, aún más si ya no busca guardar ni las formas que le impedían imponerse, sobretodo en Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Quizás Sudamérica quede un poco al margen, siendo que después de todo estamos un poco apartados de la siempre vital  ruta marítima de los EEUU que atraviesa Panamá, como en la segunda etapa de su relación con Latinoamérica, pero seguro no es. También puede que volvamos a lo que tuvimos en la Guerra Fría, la tercera etapa. Todo depende de cuál acabe siendo la relación que construya con China y si terminan repartiéndose el mundo cuando Trump logre hacer del suyo el nuevo consenso político estadounidense.

La Yapa:

Compartir:

Por UnOsoRojo

Un comentario en «¿Un nuevo orden mundial?»
  1. LA CANCIÓN SIGUE SIENDO LA MISMA

    Cuando cantarla es callar, entrar es quedarse afuera, unir es dividir, y actuar es ser un espectador indiferente.

    «No sólo hay que mirar la Luna y el dedo que la señala, sino también, a la otra mano que intenta robar la cartera»

    ¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?

    ¿Qué códigos comunicativos se preservan en ese tipo de molde?

    De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión entre lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje de carencia y desmesura, péndulo carcelario entre represión y liberación que juega por la noche y el día. Una afectación en el núcleo familiar que condiciona las relaciones y organización del cuerpo y mente social. Es el barro fundamental en dónde se da forma al Hombre que sirve al imperio y su lenguaje.

    «En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla podría dirigirse hacia una equivocada»

    Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.

    ¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?

    Otros preguntarán, cuándo…

    La estupidez, no sólo puede ser correcta, distinguida, refinada, reconocida, premiada y asimilada, andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz o estár en más de un sitio al mismo tiempo.
    La estupidez cuántica no escapa a la relatividad en dónde se convierte en infinita, porque allí fue engendrada. Y fue el cómico y cósmico, Albert Einstein, el que descubrió que su engaño se desvanece cuando su masa es cero.

    El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con La Vida, siendo simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y establecen «la normalidad» en la cadena de montaje de la empresa. Mientras la crisis forma parte de un ciclo de renovación de los mecanismos de control, una obsolescencia programada que relega lo humano a un segundo plano.
    El resultado del adiestramiento con premios y castigos es convertir al premio en no ser castigado, asegurando la mínima ventaja. Unos obedecen y otros no, obteniendo lo mismo.
    Consecuentemente, ninguna persona es ajena a los efectos de la descomunicación. Aunque se adapte y compense el defecto y se terciarice la responsabilidad, la realidad terminará tocando a cada puerta dejando en evidencia el principio de armonía.
    Las señales son inequívocas, las virtudes y defectos nunca mienten, el dolor y sufrimiento siempre tienen razón. Instinto y razón, sentir y pensar, son en la creatividad.

    ¿Quién escribe el guión?

    Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan seriamente de realidad, de un show por el que también han pagado, pagan y pagarán.

    Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado y quién del otro, y del qué, que se lleva a cuestas y el que se debe dejar.

    Pero…

    ¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?

    Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión. El ritual del sacrificio de la verdad, la libertad, el amor y la justicia, de la vida, que justifica al verdugo, al que se le transfiere ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta y el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurrección en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción.

    “La frustración del iniciado ante la creída e inalcanzable perfección es la que se rinde ante el mas fuerte, la seductora muerte, y con ello adorar al intermediario, el que tiene el poder de matar y de su amenaza.
    Nadie luchó, lucha ni luchará por su vida mientras no muera la apariencia, como bien dice el manual”

    Sin embargo, ésta historia comienza una ficción antes, con la de un paraíso perdido y secuestrado llamado Dios, luego Estado, y ahora «I.A.», con la promesa de regreso hacia la tierra prometida, que es un muro de los lamentos.

    «Cuando la esperanza es lo último que queda, ya no hay miedo a esperar o de esperar la amenaza, y se la devuelve al baúl de los recuerdos para cuando se la necesite en primer lugar»

    Un mito conserva una condición existencial que puede ser una cárcel en la relatividad del defecto o bien un ejercicio para la virtud. Es un sedimento, símbolo, contenedor, artefacto y vehículo de consciencia, como lo son las palabras, geometrías, matemáticas y sistemas, ajustados al desarrollo de consciencia.
    Por eso la vida es cuento y la palabra ficción, y nos encantan sean bellos o de horror, pero mucho más vivirlos y compartirlos.

    La mecánica es la misma durante el tránsito o éxodo desde la sensación de ausencia hasta la presencia de consciencia. Los sueños de ausencia, claman por los de presencia, necesitando a los que lleven a su destino. Y en el puente aparece el intermediario que bien cobra o paga según se requiera. Es el genio de la lámpara que vende infinitos e insoportables futuros llamados deuda, que embargan presentes para enterrar pasados y así alimentar el bucle de un autónomo circuito. Innumerables rayos simulan movimiento en su periferia, que hacen decir es cierto, es realidad, olvidando el centro desde donde parten.

    Los puentes del defecto nunca unen nada porque su objetivo es aislar en la medida convirtiéndola en la única y verdadera, expulsando lo que sobra hacia el laberíntico misterio.

    El error se conserva en la memoria junto con su bastón adaptativo y compensatorio, que oculta un defecto represor de una virtud desfogada condicionalmente. Y es en el ritual de liberación, en dónde en confusión, el cliente, en su impulso natural a la desobediencia ante la imposición de una regla que protege a la autoridad y dueño con la cual lo subyuga, tiende a una transgresión, no al látigo «divino», sino en una agresión en trance contra su propia consciencia, bajo el estigma y péndulo lógico de víctima y victimario, inferior y superior. Es en el aprendizaje, la repetición como purga ejerce su función y lógica hasta lograr la integración de lo despojado forzadamente.

    “Un puente se construye de una sola manera, ¡bien!”

    El principio creativo no se hace esperar, el núcleo familiar requiere un mínimo de dos para dar a luz un hijo.

    «La luz y los ojos tienen sentido siendo uno, la vista, y su fruto en lo observado. Los ojos de vida ven vida y los de muerte lo suyo. Mientras cuerpo y mente es en la carne y su fruto en lo amado, un reflejo del espíritu. Odiar amar o amar odiar, es lo mismo en la sombra»

    El (1;1); (1;0); (0;1) y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendente y silencio del todo en la nada. No hay contradicción.
    Sin embargo se simula una cuando existe conflicto entre los polos. Cuánto más pequeño el mundo resultante, más intenso y efectivo el infierno, estado y estructura temporal en dónde igualmente se aplican los mismos principios vitales y su magna pero condicionada abundancia.

    En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los auto expulsados, los esclavos.
    El Angel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de fuego, de hierro y antivirus.
    Mapa amo; territorio esclavo. La ficción es a su teatro, la interferencia a su intervención, la simulación en su simulacro. Su sistema de control es un conjunto de círculos de poder concéntricos que aparentan estár desvinculados unos de otros bajo diferentes máscaras y banderas.
    Los oficiales juegan a favor de los intereses de la empresa, mientras los opositores en contra, de lo que se interpone a esos intereses. Los que brillan suelen ser captados para arrear a los incautos hacia el templo en donde sepultan la verdad. Sectas individualistas y colectivistas bailan al mismo son.

    El arquetipo «amo y esclavo» son extremos de una misma vara o cuerda disonante. En el medio, ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la imaginaria frontera y manto de impunidad, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. Básica y consecuentemente, lo que se desea, sueña, piensa, dice y hace puede ser usado en contra del cliente y en favor de la empresa.

    El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso del desarrollo natural, apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto en el gobierno de la carencia, utilizando el símbolo de la verdad como instrumento de control. Pero es un esclavo más al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo.
    Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y la corrupción, que muchos creen y llaman inteligencia.
    El matrimonio confunde el desarrollo de su consciencia con la sofisticación de su simbólico artificio físico y virtual que los ordena, al que delegan toda su responsabilidad.

    «A las tonterías, por ser tontas no se les presta atención, sólo cuando comienzan a dar cosquillas o comezón, y luego al hacer daño es cuando se les llama problema y sin falta aparece un veloz carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha cosechado y cumplida la misión»

    Ningún iniciado, cliente, paciente, consumidor o creyente elige al presidente, papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o de la empresa en donde trabaja, pero es más entretenido creer que si, jugando en un carrusel movilizado por una montaña rusa de sensaciones. Un circo, teatro y casino donde la casa siempre gana.
    El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan. A cada parte le corresponde lo suyo, su administración y refugio, uno supeditado a otro que priva del contenido.
    La libertad condicional es al amor condicional y se comercia en el permiso como derecho, en donde el pez grande termina devorando al pequeño.

    «Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno»

    El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, sin embargo en la separación se quedará con lo amado.
    Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.

    Más allá de la dictadura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, la humanidad avanza y siempre prevalece lo verdadero.
    La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas.

    «El sentido común, la común unidad y común acción, obtiene su fruto en la sabiduría, reflejo de nuestra consciencia, del buen humor»

    A pesar de todo, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos y cumplen su función, aunque también, sus días contados.
    La muerte de la apariencia es inevitable, y sucede en su transparencia dejando a todos desnudos, convirtiéndose la complejidad en materia prima creativa para enriquecer la vida con entusiasmo y dar alegría en la simplicidad de ser humanos.
    Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programan los trucos. Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión.

    Es lógico e inevitable inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras.
    Mientras la estructura ordenada de un sistema artificial que la simula, nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.

    «La mano guía al martillo y no el martillo a la mano. Pero si se quiere clavar un clavo con un revólver, hay que tener mucho cuidado, porque el arma no distingue entre amigo o enemigo, por eso, a las armas las carga el diablo»

    Si alguien descuidado se adentra en el cuento ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir. Y aunque esté confiado en lo que crée, sabe y obedece, es el programador el que los deja sin efecto para instalar una nueva regla. Una vez programado el Alfa y el Omega, las variantes serán anecdóticas y sumarán las estadísticas. El programador creerá ser amo del tiempo, mientras el esclavo, estar en alguna parte de la secuencia.
    La conformidad emergerá de máximos falsos con mínimos verdaderos, de constantes mecanizadas en un mar de mecánicas variables que juegan a la incertidumbre. El redil constituido entre el mal mayor y menor, guiará el camino.

    «Engañador y engañado; encontrador y encontrado; soñador y soñado; amo y esclavo; pendulan mientras alguien lo vive»

    En tal caso, el cuento sólo será contado cuando lo haga suyo y le haya dado un fin, porque la verdad es de todos y no tiene dueño. Y aunque el cuento sea tan sólo un sueño, cuando despierte, podrá sentir que realmente ha amado, visto y escuchado, comprendido.
    Una vez en el reencuentro con esa inocencia, antes perdida y adulterada, podrá realmente darse cuenta y saber elegir. Así cae la roca rompiendo la vara, el hechizo.

    La carne, al final de cuentas, concilia hasta las posibilidades más extremas y aberrantes con la fragmentación en el olvido y la reproducción en el recuerdo.

    «Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas»

    La apariencia al Arte, el engaño a los sentidos, la autoridad a la íntima consciencia, mientras la idiotez a su correspondiente museo. Entonces cumpliremos con el gran deseo del idiota emperador, el de quedar inmortalizado siendo un eco, soberano en su incapacidad de amar y de ser amado.

    …y así nos despedimos de la estupidez, esclavitud y tiranía, aunque muchos dirán hasta luego.

    Fin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.